Política de Gasolina Justa en el Alquiler de Coches en el Aeropuerto de Málaga

Política de gasolina
Cargest se niega a cobrar gasolina por adelantado a sus clientes

Como es bien sabido por todos los usuarios del alquiler de coches especialmente en zonas turísticas, las diferentes compañías (habitualmente las de alquiler de bajo coste) han entrado, hace ya un par de años en la dinámica de cobrar la gasolina por adelantado a un precio desorbitado y no hacer devolución de la parte no consumida. Nosotros pensamos que esto ralla la ilegalidad, habida cuenta de que el precio de la gasolina en el alquiler de coches se incrementa a la misma velocidad que el precio del alquiler comienza a bajar, en concreto en temporadas de menor ocupación.

En Cargest pensamos que nuestro negocio no es incrementar el precio de la gasolina, ya que no somos estaciones de servicio y en ningún caso tributamos en concordancia a los impuestos que gravan al combustible. En consecuencia debemos insistir que lógicamente quien quiera, desee y pueda obtener beneficio con la gasolina lo puede hacer fácilmente abriendo numerosas estaciones de servicio por todo el territorio español, pero los alquiladores de coches, bien sean grandes empresas, medianas ó familiares/pequeñas, debemos dedicarnos a lo que sabemos hacer: ofrecer un servicio de alquiler de vehículos que cumpla las expectativas de nuestros clientes.

Recuerde que habitualmente en los últimos tiempos “precio barato” no es siempre sinónimo de ahorro al igual que pasa en otros sectores del transporte, y sirva como muestra un botón: si un servicio de taxi desde el Aeropuerto de Málaga hasta Marbella cuesta unos 67€ (solo ida), cómo es posible que un vehículo de alquiler (tipo Ford Ka ó similar) para un período de 7 días incluyendo kilometraje ilimitado, seguro a todo riesgo e impuestos al 21%, cueste 56€ ¿?

¿No sería más lógico informar claramente al cliente de lo que realmente cuesta el servicio en lugar de ver cómo el precio final se incrementa hasta el doble o más con los habituales trucos que tanto disgustan al consumidor?